TACORONTE (REDACCIÓN). Los pescadores y vecinos del barrio de El Pris de Tacoronte paralizaron momentáneamente ayer la instalación de contenedores de materiales para el inicio de las obras del emisario submarino y expresaron su total rechazo al emplazamiento designado por el Consejo Insular de Aguas. El comienzo de los trabajos se vio empañado por los incidentes producidos por los afectados que, en su opinión, ven peligrar su medio de vida si sale adelante el proyecto y reclaman que se traslade de lugar, dado que, como indicó a EL DÍA el presidente de la cofradía de pescadores Virgen del Carmen, «no nos oponemos a que se instale un emisario submarino en la costa, sólo queremos que se sitúe lejos de los lugares donde vamos a faenar».
El responsable de la cofradía indicó que en el forcejeo habido por la mañana hubo que lamentar contusionados que tuvieron que ser atendidos, según indicó el patrón mayor. Añadió que las autoridades no se han percatado de las repercusiones que tal medida puede tener para el futuro de la pesca en la zona, de la que viven unos cien vecinos.
Reiteró que «quieren colocar el emisario submarino en el puerto de pescadores y nosotros planteamos que se traslade de lugar. A nosotros nos parece bien que lo construyan, pero en un lugar donde no perjudique a la actividad pesquera. De persistir esa idea estaríamos abocados a la ruina».
Las partes implicadas en el conflicto han expuesto sus puntos diferentes puntos de vista y no se ha logrado un acuerdo.
El barrio de El Pris retornó a la normalidad una vez que se retiraron los efectivos policiales y materiales de obras. A media tarde, la calma en este núcleo pesquero tacorontero era casi absoluta, los más mayores jugaban a las cartas y los veraneantes tomaban el sol y se bañaban en su playa.