Daño en un autolavado
Hace un par de semanas, una lectora de EL DÍA nos llamaba indignada por lo que le había sucedido en un autolavado de coches localizado por la zona de Tacoronte. Resulta que la señora metió en la máquina su turismo, matriculado hace pocos años, y cuando lo sacó se dio cuenta de que la defensa estaba completamente doblada. Al comentárselo al encargado, éste le dijo que no se hacía responsable de nada porque a lo mejor el vehículo ya venía con esos daños. La mujer, perpleja, no sabía qué hacer ni a quién acudir.
Falló el SCS, no el 112
El pasado miércoles, EL DÍA publicaba que un problema informático con un ordenador había inutilizado el servicio de cita previa, promovido por el Servicio Canario de Salud, SCS. La noticia aparecía ilustrada con una foto donde se veía a una señorita atendiendo una centralita. La joven operadora llevaba en su camiseta un logo del 112. Pues bien, desde este último organismo nos avisaron solicitando que aclarásemos que ellos no tienen nada que ver con esa actividad de concertar consultas médicas si no son de urgencias. Pues así queda aclarado.
Facturas abultadas
Otra veterana lectora de EL DÍA, con domicilio en el santacrucero barrio de San Andrés, también se ha dirigido a esta Sección para darnos una queja. Esta vez se refiere a las facturas que le llegan de Emmasa y de Unelco. Dice que lleva un tiempo pagando un dinero que considera excesivo. En alguna ocasión, alcanza hasta las 40 mil pesetas. Asegura que el motivo es porque parece que no revisan los contadores, ya que los empleados de ambas compañías se encuentran con la puerta cerrada y no pasan dentro, a pesar de que no tiene echada ninguna llave para facilitarles el acceso. El caso es que los desmedidos recibos acaban con su escasa pensión.
Una carta tardó 23 días
Otra vez Correos. De nuevo, antes de nada, salvar a los excelentes profesionales que allí trabajan, pero no se entiende cómo muchas cartas llegan a su destino con retraso. Dos ejemplos recientes: unas postales enviadas desde Alicante tardaron más de dos semanas en aparecer en El Rosario; el otro caso, más grave, afectó directamente a esta REDACCIÓN: el pasado 24 de agosto recibíamos las invitaciones para la entrega del Premio Son Latinos a Mario Vargas Llosa que se iba a celebrar el 11 de agosto. El matasellos tiene fecha ¡de 1 de agosto! ¿Veintitrés días dando vueltas por la Capital? ¿Y si se trata de una misiva de un juzgado o de un hospital dando fecha para una operación?