- ¿Entiende la inquietud que se ha generado entre la población por el cierre del Hospitalito y la indefinición del nuevo centro?
- Por supuesto que entiendo esa inquietud, porque no en vano el Hospital de Niños se ha erigido como una institución histórica. No soy contrario al Hospitalito, al contrario. Es un centro al que aprecio, de igual forma que valoro enormemente al personal que desarrolló allí su labor profesional. Lo único que hago es cuestionarme, y cuestionarle a la Administración, si está justificado o bien hay aspectos que son más prioritarios para la sanidad en la Isla. Porque todo parte del mismo nudo y me pregunto si habrá o no dinero para dotar a ese recurso con la capacidad que requiere.