GRANADA (EFE). La Policía ha desarticulado en Granada una banda integrada por tres rumanos que consiguieron dos millones de pesetas con las tarjetas que robaron, mediante engaños, en los cajeros automáticos de la capital granadina, informó ayer la Jefatura Superior de Policía.
Los tres estafadores elegían a víctimas «fáciles», por su edad o «falta de experiencia», según la Policía, y se colocaban detrás de ellas en el cajero como si estuvieran esperando para utilizarlo y conseguían memorizar el número secreto de la tarjeta.
Cuando el usuario cogía el dinero, uno de los estafadores arrojaba al suelo un billete y le advertía a la víctima de que se le había caído.
En ese momento se apoderaban de la tarjeta y se daban a la fuga o bien la cambiaban por otra, lo que les permitía disponer de más tiempo para efectuar operaciones y agotar el saldo.
Los tres detenidos, identificados como Vasile S., de 27 años, Follero Hércules T., de 26 años y Florin C. de 38 años, dos de los cuales habían sido detenidos en varias ocasiones en España y tenían pendiente una orden de expulsión, han ingresado en prisión por orden judicial