El neurocientífico del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Adolfo Toledano explicó, de la misma manera, que la nicotina «es una sustancia bastante tóxica, por lo que nunca se ha utilizado como tratamiento ni se han estudiado en profundidad sus efectos sobre las neuronas de la corteza cerebral».
Sin embargo, se recuerda en este sentido que hace sólo unos pocos meses su equipo, en el que también se integran investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPG), localizó en distintas partes del organismo humano diferentes subtipos de receptores de la acetilcolina (una modalidad de neurotransmisor de un tipo nicotínico).
Esto último abre la puerta a diseñar un fármaco con sustancias análogas a la nicotina o derivados de ésta que sólo activara las neuronas de la corteza cerebral, sin efectos sobre el resto de los órganos del cuerpo, indicó el neurocientífico.
Según el científico, todos los laboratorios farmacéuticos «importantes del mundo están trabajando en la obtención de esta diana, mientras que los laboratorios de ciencia básica continuamos estudiando los efectos poco conocidos de la nicotina en el sistema nervioso», añadió.