LAS PALMAS (EFE). Las mil quinientas cabras de la granja de Roque Aguayro en Los Coarlillos, Agüimes, pudieron continuar en sus corrales después de que el secretrio del Juzgado de lo Contencioso de Las Palmas aplazara hasta el próximo viernes la ejecución de la orden de desalojo que pesaba sobre la explotación ganadera.
La denuncia que en su momento presentaron doce vecinos, aduciendo la gran concentración de moscas que provoca el ganado y los malos olores que se producen en la zona, son la causa que ha originado un conflicto que se remonta ya a dos años.
El Ayuntamiento ha concedido al propietario de la explotación la licencia de funcionamiento, al tiempo que cuenta con informes positivos por parte de Sanidad, Seprona, Medio Ambiente y Salud Animal. Además, también tiene el respaldo del resto de ganaderos de la Isla, que se concentraron en su apoyo, así como de los responsables de las cosejerías de Agricultura y Desarrollo Rural del Cabildo, Antonio Sánchez Báez y Franisco Báez.
No obstante, la orden de desalojo sigue ahí y, mañana, el juez podría dictar el cierre de la explotación ganadera