El campo del Club Atlético de Atlanta de par 70 - desconocido para Tiger - será para los expertos muy selectivo, aderezado por un clima seco y caluroso. Este campo, que vuelve a ser el escenario elegido tras 20 años, exigirá precisión exquisita desde el «tee» y delicadeza y medición para atrapar los «greenes». Las calles del también llamado campo de Highlands son largas y estrechas, con una espesa y alta hierba bermuda en el «rough» y «greenes» con ondulaciones de complicada lectura.
Los pegadores tendrán pues una ligera ventaja. Esto favorece en cuanto a los españoles a Sergio García, pero no así a Jiménez ni Olazábal, este último en un trance con el «driver» no resuelto aún. La lucha en el US PGA alcanza más allá del camino que lleva hacia los 900 mil dólares para el ganador.