Portada
LA OCTAVA ISLA, VENEZUELA

MIÉRCOLES, 08 DE AGOSTO DE 2001


SEGURIDAD Carlos Aguilera reclama la reestructuración urgente del organismo de investigación
El director de la Disip reconoce que hay agentes en el Cuerpo que «se venden»

ARCHIVO La Disip reconoció ayer su propia corruptibilidad
ARCHIVO
La Disip reconoció ayer su propia corruptibilidad

CARACAS (SERVICIO ESPECIAL). El director de la Disip Carlos Aguilera dijo ayer que uno de los problemas más graves de la Policía Política (Disip) tiene que ver con la venta de información, pues dentro del organismo hay «funcionarios corruptibles» que venden información por sumas millonarias.

«La información se paga y hay sectores poderosos que lo hacen», afirmó Aguilera, que reclamó una urgente reestructuración del organismo de investigación, aunque admitió que para ello se requiere de la aprobación de la Ley de Inteligencia y de su respectivo reglamento.

El proyecto, cuyo borrador tiene en sus manos, está a la espera del visto bueno del ministro del Interior y Justicia y del Presidente de la República, quien sólo espera llevarlo a la consideración de la Asamblea Nacional.

Precisamente esas gestiones llevaron ayer a Aguilera al Palacio de Miraflores, donde tenía previsto entrevistarse con el presidente Chávez para hablar sobre las reformas en la Disip, y también de «otras cositas».

El director de la policía política - quien por cierto rechaza esta designación para el cuerpo que dirige - accedió a conversar informalmente con los periodistas, «porque las declaraciones las dejo al ministro del Interior por aquello de la jerarquía.

Anteproyecto

Comentó que Luis Miquilena ya conoce el anteproyecto de la Ley del Servicio Nacional de Inteligencia, que tiene como base el mismo proyecto que elaboró el ex director de la Disip Eliézer Otaiza, «pero mejorado con algunas modificaciones».

Aguilera confirmó que se ha reunido con representantes de la CIA y de la DEA para pedirle algún tipo de asesoría y también ofrecerle la ayuda que el Gobierno venezolano pueda aportar.

En su opinión, este proceso no sólo pasa por la preparación, educación y necesidades salariales de los agentes empleados, «sino también por el saneamiento de la institución y la revaluación del personal».

Por otro lado, Aguilera afirmó que en la actualidad hay unos 26.000 carnets falsos de la Disip en la calle y que apenas ha podido ser recuperados unos 30.

Observó que la Disip mantiene la misma estructura de cuando el cuerpo se llamaba Digepol, estructura que ha crecido y «con ella los vicios». Pero cree que «no es difícil» controlar la institución, aunque para ello necesita la Ley y su reglamento.

Desde su parecer, «la reorganización apunta a la formación de una institución netamente de inteligencia y no de una policía política».

De ahí que afirmara que «nosotros no somos una policía del Gobierno, debemos ser una policía del Estado. Sólo que hasta ahora la Disip ha sido puesta al servicio de los regímenes de turno».



Contacte con nosotros: internet@eldia.es
© Copyright 2000, Editorial  LEONCIO RODRIGUEZ, S.A.