PUERTO DE LA CRUZ (REDACCIÓN). «No soy ningún mago de la política ni tengo tentaciones en ese sentido y creo que la política canaria está sobrada de efectismos y precisa acciones concretas que devuelvan al ciudadano la confianza en las instituciones», manifiesta a EL DÍA Salvador García Llanos, alcalde de Puerto de la Cruz, que asegura que la percepción que tiene los ciudadanos de su gestión no es «tan negativa como algunos desearían», al término del primer tramo de esta mandato.
«Sin la más mínima tentación triunfalista - afirma - , estamos ante un balance aleccionador. Es mucho el trabajo que resta por desarrollar, las tareas derivadas de una ciudad de servicios y son elevadas las demandas de la ciudadanía. En consecuencia, la acción de gobierno no sólo debe atender la tarea de planificación, sino también la gestión de los recursos y la resolución de los problemas más acuciantes. Creo, pues, que el gobierno ha trabajado sin desmayo, ha devuelto a la institución la seriedad y la estabilidad necesarias para ganar la credibilidad de los ciudadanos e inversores y ha impulsado políticas sectoriales que están confluyendo en el nuevo Puerto de la Cruz».
Preguntado sobre ese «nuevo» Puerto de la Cruz, responde que «es la ciudad que se construye desde la innovación y la cualificación en prestaciones y servicios, desde el cambio de actitud anímica que se aprecia en muchos agentes sociales y desde la confianza de la población en su conjunto para identificarse con las cosas y con el progreso del municipio. Así van resultando los frutos de una mejor gestión urbanística, la culminación de actuaciones que estaban en marcha, la realización de una fecunda labor cultural, la racionalización de las promociones turísticas y, sobre todo, el vuelco dado a la realidad física de la ciudad y de sus zonas públicas y ajardinadas con una prestación de servicios, de mantenimiento, limpieza como no se recordaba en mucho tiempo, labor de la que deben sentirse orgullosos todos los portuenses. Que la ciudad luzca como lo viene haciendo en los últimos meses no debe ser motivo de autocomplacencia, sino una invitación a consolidar esos niveles».
¿Un nuevo modo de gobernar?
El alcalde de Puerto de la Cruz, Salvador García, está seguro de que se ha establecido en la administración local un nuevo modo de gobernar. «Es el estilo próximo al ciudadano que habíamos ofertado y que está impregnado de respeto por el funcionamiento democrático, la tolerancia, transparencia, fomento de la participación ciudadana, de diálogo permanente, de cooperación interinstitucional, de relaciones corporativas internas y de compromiso con las aspiraciones populares más significativas».
García Llanos señala que todas las situaciones que se dan en la gestión de los asuntos públicos presentan su complejidad, «todas requieren sosiego para adoptar la decisión más consecuente, procurando soslayar los sesgos de oportunismo y politización que pudieran surgir. Como gobernantes, hemos tenido que afrontar problemas como el edificio Iders, la estación de servicios de Las Cabezas o la negociación para la puesta en marcha de la estación depuradora, que exigen no sólo una amplia dedicación sino también la búsqueda de soluciones viables en las cuales nos seguimos afanando».
El mandatario local reconoce que «en los primeros meses se produjo un cierto desencanto, quizás porque habíamos puesto el listón muy alto y porque nos dedicamos a ordenar y disponer los trabajos de futuro, pero esta situación ha ido transformándose y evolucionando, de modo que ahora es mucho más favorable. Nunca antes una gestión fue tan meticulosamente seguida y examinada. Desde luego, la percepción de la ciudadanía sobre nuestra gestión no es tan negativa como algunos desearían. Yo creo que los portuenses nos siguen concediendo un amplio margen de confianza y credibilidad»