SANTANDER (EFE). «La poesía no se aprende, nada se aprende, pero sí se puede perfeccionar» aseguró ayer el poeta José Hierro, quien, a sus 79 años, es el director del taller que, bajo el título «La poesía, a la caza del tiempo», impartirá del seis al ocho de agosto en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
Madrileño de nacimiento pero cántabro de adopción - su familia se trasladó a Santander cuando él era un niño - , este Premio Cervantes se ha planteado como objetivo para este taller «transmitir dudas y un poco de mi experiencia como escritor y de la época en que he estado escribiendo, no porque yo sea la figura central, sino porque es la que más conozco».
El autor de «Cuaderno de Nueva York» confesó que, de hecho, «tengo muy poca parte prevista sobre lo que voy a hacer. Es como ir a comer a la carta: yo tengo dentro de mis posibilidades culinarias una serie de platos, y entre esos platos que los alumnos elijan lo que quieren comer y hablaremos de ello pero, sobre todo, teniendo en cuenta que no hay verdades absolutas ni certezas sino problemas que cada uno resuelve según su punto de vista».
Consciente, a pesar de todo, de que «la poesía no se aprende pero sí se puede perfeccionar», Hierro consideró que lo más importante es que «la gente que vaya a escribir poesía tenga necesidad de hacerlo», y, partiendo de ahí, «empezar a indagar, no ya en la esencia de la poesía, porque yo no sé realmente lo que es, sino en por qué alguien escribe poesía y no prosa, tratando de que los alumnos descubran para qué le sirve a uno y para qué les sirve a los demás».