La labor básica de los servicios de bibliobús hasta ahora era la de acercar a zonas menos dotadas de infraestructuras de bibliotecas o centros documentales ciertas posibilidades de acceso a la lectura, a la información. Evidentemente, resulta clara la posibilidad que brindaría un servicio de bibliobús dotado de suficiente equipamiento telemático, pues debido a sus lógicas limitaciones de espacio, transporta una colección bibliográfica necesariamente pequeña. Sería preciso poner al alcance del usuario final grandes recursos de información y de gestión de peticiones de libros en un espacio mínimo. El equipo adecuado para un bibliobús que pretenda acercar los servicios de Internet a este tipo de usuarios finales vendrá marcado también por las limitaciones de espacio del vehículo. Podría bastar con dos equipos conectados a la red en cada vehículo, siendo necesario para ello tener en cuenta la necesidad de conexión telefónica, así como de la red eléctrica. Se limitará así, la colección de libros a aquellos títulos más demandados y a aquellos ya reservados con anterioridad por los usuarios, dedicando mayor espacio a la sección infantil, más necesitada del contacto directo del niño con el libro tradicional, y, por tanto, menos dada a una sustitución por servicios telemáticos de forma inmediata, servicios que sí serían más viables para el usuario juvenil y adulto.