MADRID (EFE). El Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (Copac) ha pedido a la Dirección General de Aviación Civil y a Iberia que expliquen sus actuaciones del 12 de julio cuando se suspendieron los vuelos al no poder garantizar la seguridad, ya que el acuerdo fue de «dudosa legalidad».
El Copac considera que la decisión de anular «de un modo fulminante» la actividad de una compañía aérea «no parece sustentarse en una base legalmente firme, dado que los cargos dimitidos no tenían una incidencia directa en la marcha diaria de la operación, ni en el funcionamiento de la flota ni en la seguridad aérea».
El Colegio se refiere al acuerdo que la Dirección de Iberia adoptó el pasado 12 de julio de paralizar la flota de aviones por la dimisión de 99 de los 208 pilotos que forman parte de la Dirección de Operaciones con motivo de las discrepancias en la negociación del convenio colectivo.
Según el Copac, la decisión de paralizar las operaciones aéreas durante cinco horas fue «precipitada» porque no existía un problema emergente de seguridad