Todos los candidatos a donantes de sangre son sometidos a un reconocimiento médico previo que determina si su estado de salud así lo permite. Asimismo, es informado de los criterios y condiciones de exclusión que pueden ser temporal o permanente. Estos condicionantes son los siguientes: haber padecido o padecer en el momento actual alguna enfermedad importante, como por ejemplo una insuficiencia cardiaca o diabetes; haber sufrido alguna enfermedad infecto - contagiosa, como el sida; haber estado expuesto a posibles contagios, como la convivencia con pacientes que tengan hepatitis vírica, fiebre reumática, o haber visitado zonas endémicas con enfermedades tropicales, y haber sido sometido a ciertos tratamientos médico - quirúrgicos, como vacunas o sueros. También son causas de exclusión las situaciones personales como las prácticas sexuales inseguras y el alcoholismo, entre otras.
El embarazo es también otra de las causas o condicionantes para no ser donante de sangre.