SANTA CRUZ DE TENERIFE (REDACCIÓN). Si la situación en el Hospital de La Candelaria es alarmante, con un total de 21 días (13 en agosto y 8 en septiembre) sin pediatras con los que poder cubrir las guardias, más dramático es el panorama que se cierne sobre el Hospital Universitario que, en el mismo período, no podrá cumplir con el servicio en nada menos que 31 días.
Los especialistas de ambos centros sostienen que la fórmula arbitrada por el Servicio Canario de la Salud supone una «mala improvisación». No pueden, como pretenden los gestores sanitarios, abandonar el servicio para cubrir los huecos que quedan en Atención Primaria por la libranza de los médicos que reforzarían las guardias. Eso implicaría, además, «abandonar» el desempeño de la especialidad y se aumentarían de esta forma unas las listas de espera ya de por sí.
La solución que plantean pasa por contratar el personal suficiente para atender las áreas, es decir, los huecos de Atención Primaria.
En la Residencia hay 17 especialistas, seis de neonatología. El resto se «reduce» a cuatro porque no todos hacen guardias. De éstos, uno está de baja, otro cumple ahora 55 años y queda exento, mientras un tercero sale de vacaciones. Sólo hay uno hábil.
El servicio de guardia se realiza desde las tres de la tarde hasta las ocho de la mañana y, en el caso de La Candelaria, la de neonatos abarca 7 camas de cuidados intensivos; cuidados medios, en número de 6 a 10 pacientes por cada una de las dos salas que existen, además de la atención a los recién nacidos y las llamadas de paritorio.
De otra parte, las guardias de pediatría abarcan cuidados máximos de lactantes, con 4 camas de cuidados intensivos y una de mayores; la planta de lactantes, que cuenta del orden de 10-15 camas y una veintena para escolares. Además hay que cubrir las urgencias que se derivan de las puertas, más las llamadas que se reciben de otras plantas como traumatología o cirugía infantil.
Una guardia en el Hospital Universitario supone atender la UVI, que cuenta con 4 camas de cuidados intensivos, además de 8 camas de intensivos prenatales y 4 de intensivos pediátricos, además de la población infantil ingresada, unos 18 pacientes, junto a las 24 camas pediátricas.
Por sólo 7 millones de pesetas
La alternativa que planteó en su momento el director general de planificación, Javier Díaz, suponía resolver el asunto de las guardias con el desembolso anual de 7 millones doscientas mil pesetas, pero paradójicamente no fue aceptada. La medida establecía que fueran desempeñadas por médicos de los centros de salud, cubriendo las libranzas de éstos con personal contratado para las áreas, coincidente con las actuales demandas de los pediatras. Con todo, el director general del SCS, Antonio Cabrera, se reunió ayer con Carlos Ormazábal, subdirector médico y pediatra. Algunas fuentes suponen que el lunes podría quedar zanjado el tema. Hasta tanto, mutismo.
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