El vicerrector Teodoro Roca no pasó por alto la labor que el Cabildo Insular está realizando en lo que atañe a los terrenos en que se ubicarán los nuevos edificios, y aseguró que «el Campus de Anchieta puede quedar completamente planificado de aquí a dos o tres años».
Roca no quiere precipitarse, sin embargo a adelantar demasiadas fechas para la conclusión de todas estas actuaciones, «ya que, por una parte vamos a negociar el segundo PIUC, y salvo edificios en muy mal estado como Bellas Artes, vamos a intentar realizar las nuevas obras estrictamente necesarias, manteniendo los que tenemos en un estado que permita un mantenimiento continuado. Por otro lado, la nueva Ley de Universidades puede establecer ese cambio de gobierno, con el peso que conlleva la incertidumbre que esto genera».
Esto no significa «que vayan a cambiar la marcha de las obras, aunque sí pueden hacerlo las prioridades del próximo PIUC o del Plan Director establecido con el Cabildo». Sobre este, Teodoro Roca destacó «la gestión de las zonas de reserva universitaria, en el sentido de que habrá infraestructuras nuevas, como el tranvía, que pasará por zona universitaria y que exigirá un esfuerzo de coordinación».
Respecto al destino del antiguo edificio de Bellas Artes, podría gestionarse una cesión al Cabildo, adelantó el vicerrector, aunque aún no ha habido acuerdo al respecto.
Respecto a la inversión económica que concede el contrato programa para reposición, equipamiento y mantenimiento (REM) Roca apuntó que «salvo este año, donde hay partidas justificadísimas para dotar de infraestructuras básicas de luz y agua en algunos edificios, se pretende abrir una convocatoria para escuchar a centros y departamentos sobre los equipamientos que éstos demanden para mejorar de forma progresiva el estado de sus respectivas Facultades».