Un sonido oscuro, pastoso, pero que se puede proyectar bien son algunas de las características que definen las cualidades musicales de la tuba (bajo, contrabajo...) y la bombardina (parecido al figle), instrumentos que pertenecen a la familia de los bugles o trompas, y que no exige una cualidades o condiciones físicas especiales para poder interpretarlo, a pesar de que sea más o menos pesado, según su registro. Esta banda, a la que siempre acompaña un percusionista, fue fundada en 1990 por David Llacer, quien fue tuba solista en la Orquesta Sinfónica de Tenerife, tras impartir un curso de este instrumento en La Orotava. Su intención era reunir a los intérpretes de tuba en torno a una iniciativa común, espíritu que se ha conseguido mantener hasta la actualidad. El último gran concierto de tubas celebrado en Tenerife, donde se reunieron ciento cincuenta músicos, fue hace un par de años en Los Silos, donde participaron profesionales, amateurs y estudiantes procedentes de todo el Archipiélago.