Tenerife

Portada

Anterior

 ENTREVISTA
Manuel Parejo Alfonso
Primer Teniente Alcalde y Concejal del Área de Urbanismo del Ayuntamiento de S/C de Tenerife


SECCIONES
Criterios
El Tiempo
Farmacias
Humor
Santa Cruz Capital
Tenerife
La Laguna
Tenerife Norte
Tenerife Sur
La Palma
Gran Canaria
De Toda Canarias
Venezuela
De Toda España
Economía
De Todo el Mundo
Deportes
Esquelas
Sucesos
Cultura
Folclore
EL DIA decía...
La Prensa decía...
 LA ULTIMA La Última

SUBVENCIONES
Empresa
ONG
Concursos

El Centro de Noticias de Canarias estará en TU WEB, ¿quieres saber cómo?

CALCULADORA DE ANUNCIOS BREVES
EL DIA
JORNADA DEPORTIVA

Publicidad 


La primera de
EL DIA en papel


 ENTREVISTA
Rigoberta Menchú Premio Nobel de La Paz


ENTREVISTAS
 Luis Mardones Sevilla
 Pedro Luis Cobiella
 Vicente Rivero Rodríguez
 Belén Allende Riera
 Silvia González Rodríguez
 Ana María Matute
 Melchor Núñez Pérez
 Pedro Guerra

SUPLEMENTOS
Opiniones de la semana
 Semana Santa
 Incendio del Norte - Marzo 2001
 Carnaval 2001
 La subida de las multas (S/C de Tenerife)
 Hallazgo arqueológico en Argual (La Palma)
 Documentos

Publicaciones anteriores

Editorial Leoncio Rodríguez S.A.

VIERNES, 27 DE ABRIL DE 2001


JUNTOS, PERO NO REVUELTOS


PESE a estar cercana la fecha del Primero de Mayo, en que la que se presupone una cierta correspondencia de actitudes frente a las reivindicaciones laborales de siempre, que por otra parte nunca escuchan los que son capaces de llevarlas a la práctica; los sindicatos de clase, convertidos hoy en empresas subvencionadas con capital público y, por lo tanto, maleables ante los gobiernos de turno, han decidido juntarse, aunque con manifiestos distintos para demandar, no se rían los lectores, «empleo estable, seguro y con derechos». Es muy posible que la Patronal, junto con el Ejecutivo actual, habrán contenido, pero de distinta manera, la carcajada prepotente, mientras observaban sus cuentas de resultados después de efectuar alguna reducción drástica de plantillas, luego de haber realizado alguna OPA conjunta sobrepasando de forma subrepticia los límites legales establecidos para no incurrir abiertamente en el delito de monopolización. Algo tan supuestamente denostado por los actuales mandatarios del Gobierno, que se desdicen ahora con veladas amenazas a los empresarios para que «moderen» sus escandalosos beneficios, so pena de mantenerles o aumentarles las cargas contributivas. Como si no supiéramos dónde irían a repercutir tales aumentos tributarios.

La reciente reforma laboral, de claras connotaciones favorables a los empresarios, ha venido a socavar, una vez más, los cimientos de aquellos derechos laborales obtenidos durante la transición democrática y aún en la primera legislatura socialista; aunque luego, y para descrédito generalizado, fuera derivando en un entendimiento cómplice con la nueva clase empresarial surgida mediante la técnica del «pelotazo». Enumerar los escándalos más sonados nos llevaría a saturar el espacio de nombres que engrosarían la galería de misterios del capitalismo más descarnado e insolidario; olvidando que ambas partes, obreros y patronos, son complementarios para la buena marcha del crecimiento económico de un país.

Definitivamente, en este nuevo siglo plagado de incógnitas de futuro, observamos la involución que está padeciendo la clase trabajadora, carente de apoyos contundentes para no ceder un ápice los derechos adquiridos tras años de largas y duras negociaciones. Lo vemos en el devenir de cada día, contemplando la precariedad y el abuso de los contratos «basura», o el más frecuente acoso moral y sexual, mayormente contra la mujer, que aflora a cada paso que nos adentramos en la angustiosa indefensión de las personas que son acorraladas por empresarios o delegados, incapaces de disimular sus frustraciones personales. Ejemplos y actitudes que se extienden a muchos ámbitos, tanto privados como públicos, donde el amiguismo, la adulación servil y la delación calumniosa son herramientas insustituibles para el ascenso y la gestación de un nuevo déspota, que, por mimetismo, hará veniales las actitudes del antecesor en el cargo. Víctimas, pues, de nuestra propia condición humana, no alentaremos esperanzas de cambio tras el inmediato Primero de Mayo; donde los líderes predicarán en el desierto de sus propias incredulidades, como muchos miembros de la clase política, para salvaguardar o prolongar sus eventuales puestos de trabajo. Porque, en definitiva, ellos son los primeros en saber que la estabilidad laboral es la utopía que anida en la mente de todos los desesperados.


MONTY


Anterior
«Fenómenos de todo tipo»

Imprimir Noticia | Volver al índice

 

CRITERIOS | AGENDA | SANTA CRUZ CAPITAL | TENERIFE | LA LAGUNA
TENERIFE NORTE | TENERIFE SUR | LA PALMA | GRAN CANARIA
DE TODA CANARIAS | VENEZUELA | DE TODA ESPAÑA | ECONOMÍA
DE TODO EL MUNDO | DEPORTES | ESQUELAS | SUCESOS
CULTURA | FOLCLORE | OCIO | LA ÚLTIMA

Arriba


Contacte con nosotros: internet@eldia.es - Página de inicio / agregar a favoritos
© Copyright 2000, Editorial  LEONCIO RODRIGUEZ, S.A.