LOS vacíos de la justicia, el trabajo, la función pública y la seguridad nutrieron el mayor porcentaje de las quejas presentadas por los ciudadanos de este Archipiélago al Diputado del Común en el 2000. Aparte de otras reclamaciones.
Ése ha sido el anticipo hecho por Fernando Giménez a los medios de comunicación, en vísperas de presentar el acostumbrado informe anual en el Parlamento. Documento que irá acompañado de cuatro estudios sobre la situación de los mayores, la FP, las carencias sanitarias y sociales en la provincia tinerfeña y del fenómeno de la inmigración en la fraterna de Las Palmas.
Recordemos que al alto comisionado de la Cámara Legislativa le compete la defensa de los Derechos Fundamentales y las Libertades Públicas, además de supervisar las actividades de las Administraciones en el ámbito autonómico. En tono directo y coloquial, el propio Giménez matizaba, el miércoles pasado, que con los indicados dossieres «sólo se le toca la campana al Gobierno para recordarle sus responsabilidades». ¿Únicamente «tañidos»? Qué lástima.