Víctor Pablo Pérez (en la imagen) no ve ninguna malévola señal en el hecho que la OST actúe en los tres auditorios mejor dotados del país cuando aún está pendiente de conclusión el de Tenerife. Comprende que la demora de las obras pueda acarrear «decepción y descontento» en los componentes del conjunto, pero, matiza, «nuestra obligación es contribuir a que este proyecto salga adelante». En este sentido, declara que «estamos en el momento más indicado para que todos - Cabildo, orquesta, constructora, arquitecto - empujemos» con el fin de terminar lo antes posible el recinto, lo que le lleva a hablar de un «poderoso impulso común». Como artista, Pérez considera vital que antes de terminar el continente del edificio, la orquesta acceda a la principal sala de conciertos para «construir no una buena, sino una gran acústica». «Sólo será posible obtener la mejor calidad sonora - concluye - si la orquesta empieza a trabajar en el interior del auditorio con la debida antelación a su apertura».