El presidente de la Asociación para la Protección y Aprovechamiento Cinegético de Arruí (Apaca), Jesús Afonso, ha manifestado a EL DÍA que el conflicto en torno a la presencia de esta especie en la Isla, a pesar de ser indudablemente delicado, tiene diversas soluciones que no están queriendo ser entendidas por algunos organismos de la Administración Pública.
Jesús Afonso dijo que «posibilidades hay muchas ante un problema social que podría tener incalculables consecuencias, puesto que al colectivo de cazadores se le está arrinconando y de alguna manera humillando, a pesar de que no existe duda de que está en contacto con la naturaleza y como mínimo merece un respeto».
El presidente de Apaca insistió en que aunque «hay quien asegura que un arruí dentro del Parque ya es mucho», debe analizarse la propuesta de las asociaciones de caza de mantener poblaciones bajas o bajísimas dentro de este paraje haciendo estudios que demuestren qué número de ejemplares no causarían daño, y a partir de ahí controlar y regular - no exterminar - por medio de los cazadores aprovechando el trofeo».
De esta forma, añadió, «garantizamos que en el Parque Nacional, y en el resto de la Isla, habitaría una cabaña mínima que no alteraría el ecosistema.