LAS PALMAS (EFE). El clásico de Samuel Becket «Esperando a Godot» se escenificará en Las Palmas el próximo fin de semana, y el 7 y 8 de marzo en el teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife, en una versión de Lluis Pasqual y la compañía del Teatro Lliure en la que el director catalán ha apostado por subrayar el carácter «clownesco» de sus personajes.
Esta potenciación de la faceta circense de los seres que pululan por el espacio creado por el escritor irlandés y «una puesta en escena cuya limpidez es un humilde reconocimiento a las características de la obra» son las principales peculiaridades que Pasqual ha aportado a esta obra, que tiene como intérpretes a Jesús Castejón, Francesc Garrido, Ana Lizarán y Albert Triolá.
Así lo anuncia un comunicado remitido por la directiva del Teatro Cuyás, que acogerá las tres funciones de este «Esperando a Godot» que se ofrecerán del 2 al 4 de marzo.
Lluis Pasqual ha querido rendir con esta versión « un íntimo homenaje» a Becket, de quien considera que, aunque «ha sido considerado a menudo el poeta de la desesperanza», «hoy, cincuenta años después de haber escrito aquella pieza de puro teatro, ha pasado a ser el poeta de la esperanza». «Porque, mucho antes de que cayesen los muros y se hundiesen las ideologías, ya nos había avisado de que Godot no vendría nunca».
El comunicado destaca la sencillez con que se ha formulado la puesta en escena de este «Esperando a Godot», en el que la acción se ha organizado con elementos básicos, de modo que «sobre un fondo de pantalla blanca se proyectan las sombras de los protagonistas que se desplazan sobre el escenario, junto a una tapia de un basurero con irreconocibles residuos y un retorcido árbol de hierro».