ANDO un poco escamado por varias noticias relacionadas con el narcotráfico y la forma en la que algunos quieren presentar la información relacionada con el apresamiento de alijos y traficantes. Por ejemplo, en las últimas aprehensiones se dice desde los estamentos policiales que las sustancias incautadas «estaban destinadas al consumo durante los carnavales y que ha sido un importante golpe a los que trafican con estas sustancias porque se han quitado de la circulación notables cantidades de estupefacientes, aunque eso encarecerá el precio». ¿No se dan cuenta que con esas afirmaciones se aportan excusas para que los traficantes suban los precios e incluso que algunos de los que las consumen piensen en aumentar sus actos delictivos porque tendrán que pagar más para comprar menos? ¿Es que además nos vamos a convertir en cómplices de ese mercado aportando rumores que afectan a la oferta y la demanda?
No hablo de no dar la información, me refiero a la forma de comunicarla. Es igual que el lamentable y triste hecho de la detención de cinco tinerfeños en un aeropuerto neoyorquino con casi diez kilos de heroína en sus maletas. Mal asunto, porque allí las leyes son muy duras para los que trafican, pero también debemos ser conscientes de que ellos sabían a qué jugaban. ¿O es que alguien me va a decir que lo desconocían? Si esa droga llega a repartirse por las calles, ¿cuánto daño hubiera ocasionado? ¿Y cuántas vidas se podrían haber llevado? ¿Es lógico que alguien te diga que te paga un viaje y todos los gastos en un largo periplo en dos días y que además te da unas perrillas y que tú no pienses que no será para nada bueno? Me uno al dolor de su familia, pero nada más. No participaría en una campaña para traerlos a cárceles españolas o en aportar fondos para los gastos judiciales, prefiero darlos a la lucha contra el narcotráfico.
La campaña contra la droga ha de ser activa, sopesando cada paso y no dando tregua a ninguno de los tentáculos de un monstruo que cada vez apresa a más gente. Y en esa batalla los principios y las formas de divulgación son dos frentes en los que hay que tener una estrategia muy clara. Y contundente.
Honorio, sobrino de Liborio