LOS tres mil tinerfeños que se manifestaron en esta Capital de Canarias, el viernes por la tarde, impartieron una triple lección al Gobierno Autónomo: el diálogo con la ciudadanía, la coordinación entre las Administraciones Públicas y el acierto en prever y la rapidez en rectificar han de ser ejes diamantinos para resolver los problemas esenciales de nuestro Archipiélago Atlántico. ¿Aprendieron las enseñanzas todos los gobernantes? ¿Han despertado, al menos, alguna voluntad asimiladora?
El Gabinete de Román Rodríguez, al completo, y en particular el consejero de Empleo y Asuntos Sociales sabían, desde hace tiempo, que la nueva Ley de Responsabilidad Penal del Menor atribuía obligaciones a las Comunidades Autónomas. Entre otras, las de atender, a partir de enero último, los internamientos, la libertad vigilada, los arrestos de fin de semana de los jóvenes implicados...