José Luis Fumero considera que la consolidación del monopolio en el sector antes de 2003 es el objetivo y la causa «de esta prisa» para construir la nueva línea de alta tensión, así como que el coste de la instalación subterránea, demandada por el Ayuntamiento, sería 20 veces superior al trazado aéreo. Otro reparo fue que el PIOT no recoge los corredores insulares de energía, según estableció la Cotmac, y recordó que el Pleno de Vilaflor pidió al Gobierno Autónomo que licitara la producción de energía eléctrica en el Sur, amparándose en la vigente Ley de Regulación del Sector Eléctrico de Canarias, pero «no nos ha comunicado nada al respecto».
Al tiempo de considerar una discriminación que en el espacio protegido Rambla de Castro sí se autorice un trazado subterráneo, José Luis Fumero puso de manifiesto que las relaciones con los ayuntamientos colindantes «no son buenas», aseguró que otros municipios «han recibido presiones» y señaló que «no nos gustaría tener que pedir indemnizaciones», teniendo en cuenta que los espacios naturales de Canarias han sido valorados en 3,2 billones.