VIENA (EFE). Más de mil granjas podrían estar involucradas en el engorde ilegal, con hormonas y medicamentos, de cerdos en Austria, donde ya han sido provisionalmente clausuradas 55 de ellas, informó ayer la organización ecologista austriaca Vier Pfoten (Cuatro Patas), que destapó el escándalo hace dos semanas.
El portavoz de la organización, Michael Buchner, informó ayer la prensa de que más de un millar de granjas recibieron la prestación de servicios «a distancia» de veterinarios alemanes, es decir, que esos profesionales les suministraban substancias ilícitas para el engorde de cerdos.
Las consecuencias para la salud humana son poco predecibles, aseveró en la misma rueda de Prensa el médico austriaco Klaus Rhomberg, que ha concluido que esas prácticas son tradicionalmente conocidas.