LOS vecinos de La Esperanza que residen en Las Barreras, El Rosario, se encuentran felices y contentos de poder disfrutar de las delicias del campo junto a las ventajas que ofrecen las ciudades, porque «gracias a la iniciativa privada y a la colaboración del Ayuntamiento, esta zona se está convirtiendo en un paraíso, y como tal la queremos conservar», aseguró Manuel del Castillo Méndez, que, junto a su familia, cambió su domicilio desde Santa Cruz a Las Barreras en el año 1972.
El monte de La Esperanza se ha ido poblando poco a poco y, como consecuencia de ello, han aparecido las infraestructuras básicas.