CON un cielo gris y temperatura suave amaneció el Valle de La Orotava, mientras en Tigaiga, quince agrupaciones folclóricas, llegadas desde distintos puntos de la Isla, animaron la primera romería del milenio que congregó, por primera vez y en su VII edición a miles de romeros y público que vivieron con verdadero entusiasmo y delirio esta típica demostración folclórica en honor del Santo Patrón de la cabaña isleña.
Cuando el reloj señala las 2 y diez minutos de la tarde, comenzaba el cortejo que transcurrió por la calle Tigotán, para seguir por la de Barroso con dirección al Aserradero y continuar por la calle de Tigaiga con dirección a la ermita, donde finalizaría alrededor de las 4 y veinte de la tarde.