TRATAMOS de servir a la ciudadanía de Tenerife. A la de este Archipiélago Atlántico, desde Nivaria. Periodísticamente. Según nuestro leal saber y entender. Y tal compromiso es el que nos obliga a dirigirnos, respetuosos y firmes, a los máximos dirigentes políticos de Canarias. Con el ruego encarecido de que pongan fin a esa especie de serial mezquino, cutre, chismoso, embrollado, vergonzoso que protagonizan a diario y que atenta a la dignidad del electorado. A la madurez y a la paciencia del soberano pueblo isleño: harto, fatigado, aburrido de pagar impuestos a cambio de que le escenifiquen fantochadas.
Interrumpan, acaben con el culebrón los patrocinadores, los guionistas, los que programan, los realizadores, los cámaras de las siglas...Ya.
No emplazamos a los presidentes de los Cabildos ni a los alcaldes, titulares de unas Corporaciones, que también son Comunidad Autónoma, y en las que los balances en aciertos - errores y las lógicas tensiones interpartidistas no han degenerado en folletines bochornosos. Por fortuna. Salvo en el Consistorio de Aguere.