* Una buena medida. Contra la blasfemia.- El gobernador civil, Sr. Cabrerizo, ha dictado la siguiente disposición, que nos parece muy oportuna y necesaria. Una de las principales obligaciones, dice, que la Ley Provincial encarga a los gobernadores de provincias es velar por la moral y decencia pública; autorizándoles para castigar a los ciudadanos que las escarnecen por actos o palabras, con la imposición de multas y, en defecto de éstas, con la prisión subsidiaria.