Criterios

Portada

AnteriorPosterior
SECCIONES
Criterios
El Tiempo
Farmacias
Humor
Santa Cruz Capital
Tenerife
La Laguna
Tenerife Norte
Tenerife Sur
La Palma
Gran Canaria
De Toda Canarias
Venezuela
De Toda España
Economía
De Todo el Mundo
Deportes
Esquelas
Sucesos
Cultura
Folclore
EL DIA decía...
La Prensa decía...
 LA ULTIMA La Última

SUBVENCIONES
Empresa
ONG
Concursos

El Centro de Noticias de Canarias estará en TU WEB, ¿quieres saber cómo?

CALCULADORA DE ANUNCIOS BREVES
EL DIA
JORNADA DEPORTIVA

Publicidad 


La primera de
EL DIA en papel

SUPLEMENTOS
venezuela, un año después
 La Laguna - Aniversario del título de Patrimonio de la Humanidad
 CD Tenerife
 Concurso de Ideas, Las Teresitas
 Documentos

Publicaciones anteriores

editorial leoncio rodríguez s.a.

MARTES, 19 DE DICIEMBRE DE 2000


RESTAURANTE - ESCUELA SIN ALUMNOS


FRANCISCO AYALA


CASUALMENTE pasé, hace unos días, por uno de los lugares más bellos de la Isla de Tenerife, sitio en el que se ha construido un edificio precioso, original y apropiado para la función que debería realizar. Y digo que debería, porque, estoy seguro, por lo que vi y por lo poco que pude arrancar con sacacorchos a alguien del personal de servicio, no está siendo aprovechado plenamente. Al contrario, la obra, porque se trata de un empeño ambicioso y positivo, huele a fracaso.

Me estoy refiriendo al mirador de Lomo Molino, en el término municipal de El Tanque.

El mirador de Lomo Molino, desde donde se observa el singular paisaje de la Isla Baja, lo construyó la Consejería de Turismo y Transportes del Gobierno de Canarias cuando su titular era Lorenzo Olarte, quien creo que también fundó la sociedad pública HECANSA y levantó la Escuela - Hotel de Santa Cruz. A Lorenzo Olarte siempre le preocupó la formación profesional de los jóvenes que iban a formar parte de la empresa turística. Por eso, en el bello mirador dispuso que se instalara un restaurante - escuela que constituyera un centro formativo para todos aquellos jóvenes que orientaran su porvenir en ese sentido.

Una vez me ocupé en esta columna del tal establecimiento y, elogiando como se merece la ubicación, la disposición, su acierto arquitectónico y sus magníficas instalaciones, critiqué la calidad, el servicio, los exagerados precios y, en definitiva, la mala impresión que sacaba de allí quien se aventurara a pasar por el comedor. El menú - y eso era positivo - , pretendía abundar en platos típicos. Pero era sólo una pretensión, porque la realidad es que aquel condumio, pese a lo caro, dejaba mucho que desear. Recuerdo que un potaje de berros lo trajeron completamente frío y tuvimos que mandar a calentarlo. Naturalmente, me prometí no volver a comer allí hasta que cambiaran las cosas. En el comentario dije que si los profesores de aquellos alumnos, a los que voluntad no les faltaba, no los enseñaban mejor, había que cambiarlos y pronto.

No sé si los alumnos se cansaron de no aprender, caso de que sigan los mismos enseñantes, que también lo ignoro. Pero la estampa observada durante la reciente visita fue la presencia de una sola persona, dicen que el «maitre», que atendía bar y mesas, tomaba la minuta, iba a la cocina, traía y llevaba los platos él solito. Eso fue un festivo. Pregunté si no había alumnos. Y me contestaron que ahora estaban sólo tres y que ese día, la Concepción, no venían. Indudablemente, la comida no era como para acreditar a un establecimiento y atraer gente. Al contrario. Los que probaban no repetían, como un servidor y mi amigo «Monty», estimado colaborador de este periódico, que también se quejó en su columna semanal. Entonces, habría que preguntar qué es lo que ha pasado para que el restaurante - escuela se quedara sin alumnos, porque, además, me dicen que los tres que asisten no sirven la mesa, o sea, no aprenden el oficio de camarero, fundamental en hostelería. ¿Se desanimaron los alumnos por la falta de clientela especialmente «contra - promocionada» por los responsables? ¿Cayeron en la cuenta de que, sin gente en la mesa, no aprendían nada? ¿O se trata, y esto sí que es grave, de que ningún joven se interesa por formarse y encontrar un empleo seguro en las empresas turísticas?

Sea como fuere, algo falla. Y ahí tenemos una obra muy costosa, fracasada como centro formativo y encaminada a desaparecer si alguien no arregla el desaguisado. No sé si el actual consejero, que era «vice» con Olarte y algo debería saber de estas cosas, se toma en serio la situación de este establecimiento - escuela que no tiene a quién enseñar.

 

CRITERIOS | AGENDA | SANTA CRUZ CAPITAL | TENERIFE | LA LAGUNA
TENERIFE NORTE | TENERIFE SUR | LA PALMA | GRAN CANARIA
DE TODA CANARIAS | VENEZUELA | DE TODA ESPAÑA | ECONOMÍA
DE TODO EL MUNDO | DEPORTES | ESQUELAS | SUCESOS
CULTURA | FOLCLORE | OCIO | LA ÚLTIMA

Arriba


Contacte con nosotros: internet@eldia.es - Página de inicio / agregar a favoritos
© Copyright 2000, Editorial  LEONCIO RODRIGUEZ, S.A.