Los técnicos del área de Juventud del Ayuntamiento realejero opinan que el tejido asociativo juvenil de la localidad ha nacido y se constituye en lo que los sociólogos denominan «el tercer sector», una especie de socialización activa y voluntaria que se enfrenta a la pasividad y lejanía desarrollada por la burocracia pública y la sociedad; un espacio muy cambiante, difícilmente formalizable, con un núcleo duro y central de organización estable y un entorno variable y disperso entre la semiorganización y la simple movilización expresiva.
«Probablemente, los colectivos realejeros no se ajustan a un modelo preestablecido, no son estables, no tienen cientos de miembros y no se reúnen cada día para discutir temas trascendentales - aseguran los técnicos - . De hecho, tienen graves carencias en cuanto a estructura, formación, impacto social y capacidad de cambio, pero existen, y el área de Juventud del Consistorio ha querido sumarlos a los recursos municipales».