CUANDO observo las constantes luchas entre políticos de distintas ideologías, suelo hacer la misma pregunta: - ¿De qué se trata ahora, de lo mismo? ¿Cuáles son las verdaderas ambiciones de unos y otros? Intuyo que es el egoísmo personal lo que prevalece, del bienestar de aquellos sufridos contribuyentes no se trata, todo lo contrario, tenerles siempre en ascuas para poder manejarlos mejor, engañados y esperanzados a la vez, hasta el extremo de la ceguera política y la sumisión total. Por suerte, siempre somos más los que pensamos así viendo el cotidiano panorama actual de los pueblos.