Según las previsiones del Ejecutivo, la economía española crecerá un 3,6% en 2001 y el ejercicio se cerrará con una tasa de paro inferior al 13% de la población activa y 380 mil nuevos puestos de trabajo.
Montoro señaló que la inflación prevista para el año que viene será el 2%, muy inferior al 3,6% alcanzado por el Indice de Precios de Consumo (IPC) en agosto pasado, y afirmó que ese objetivo es «el más conveniente para pasar la página del rebrote inflacionista cuanto antes». El ministro explicó que el Gobierno ha incorporado ya en las partidas correspondientes a 2001 «cierta» desviación de la inflación de este año, aunque no quiso hacer un pronóstico sobre el cierre del IPC en el ejercicio 2000.