LA intervención de Gerardo Movilla ha sido decisiva para encaminar hacia una solución el problema del Sporting con Pier. Gerardo Movilla es un negociador nato, un personaje de tenacidad irreductible, un maratoniano del despacho. Esta vez ha entrado en el problema en una situación de desventaja absoluta. No tenía nada que poner en la negociación, pero ha manejado el asunto de manera admirable.
El Sporting ha cedido en todo, pide menos de la mitad de lo que le deben y abre un nuevo plazo. Con esa postura, invita por inercia al Tenerife a meterse con interés en el conflicto. Movilla ha conseguido establecer el desafío de arreglar este asunto de tal forma que se encuentren las fórmulas que permitan salvar la situación patrimonial del futbolista. Hasta ayer estábamos ante un contencioso entre el Sporting y Pier; desde ayer asistimos al intento colectivo de conseguir pagar los 150 millones sin sacrificar el patrimonio de Pier. El Sporting ya cedió.