MADRID (COLPISA). La infanta Elena y Jaime de Marichalar han sido padres de una niña que recibirá los nombres de Victoria Federica, en recuerdo de la abuela del Rey, la reina Victoria Eugenia, y la madre de Doña Sofía, la reina Federica de Grecia. La primera nieta de los Reyes, que pesó al nacer 3,5 kilos, ocupará el cuarto puesto en la línea sucesoria al trono de España, después de su tío, Felipe de Borbón; su madre, la hija mayor de los Reyes, y su hermano, Felipe Juan Froilán de todos los Santos, que nació el 17 de julio de 1998.
Como en el nacimiento de su primer hijo, la infanta Elena tuvo que someterse a una cesárea, que practicaron a las doce - hora canaria - del sábado el equipo médico de la Clínica Ruber Internacional que la atendió, a cargo del doctor Esteban Carracedo, ayudado por los doctores Rocío Ruiz Jiménez y José María Fernández. Según comunicó el doctor Carracedo, madre e hija se encuentran en perfecto estado. La niña, que como su hermano tendrá tratamiento de Grande de España y Excelencia, mide 53, 5 centímetros y goza de buena salud. Al igual que en el primer alumbramiento, el duque de Lugo fue el encargado de atender a los medios informativos concentrados alrededor de la clínica y darles las gracias por su interés. «Han sido momentos de gran nerviosismo pero la infanta está encantada», dijo Jaime de Marichalar, que con ocasión del nacimiento de Felipe Juan Froilán, sufrió un lapsus y comentó acerca de su hijo que «el pobre se parece a su madre». Esta vez precisó que «una vez más, gracias a Dios, la niña es igual que su madre».
La infanta Elena de Borbón había ingresado a las 9.20 - hora peninsular - de ayer sábado en la clínica Ruber Internacional acompañada por su marido y una reducida escolta. Entró con aspecto saludable en una mañana calurosa en la que ya se encontraban entorno al edificio las primeras cámaras y flashes que darían testimonio de este segundo natalicio de los duques de Lugo. Si bien la llegada al mundo del segundo de sus hijos ha sido también con cesárea, como en el anterior parto, esta vez el alumbramiento ha sido más rápido y sin complicaciones.
La Reina Sofía, acompañada por su hermana, Irene de Grecia, se trasladó desde Palma de Mallorca a Madrid para acudir al alumbramiento. Doña Sofía llegó a la clínica pasadas las 14,30 de la tarde para estar presente en los primeros momentos de la vida de su primera nieta, e inmediatamente después, la jefe de relaciones con los medios de comunicación de la Casa Real, Asunción Valdés, leía el comunicado oficial en el que los duques de Lugo daban a conocer con enorme satisfacción el nacimiento de Victoria Federica.