MADRID (EFE). La Audiencia Provincial de Madrid ha absuelto a Jorge Luis S. de la acusación de violar en 1998 a Luisa B., quien en el juicio pidió al Tribunal que no condenara al acusado porque «no es un violador malo» y lo que hizo no «es para que le hagan gran daño», aunque el fiscal pidió 15 años de cárcel para él.
Según la sentencia de la Sección Quinta de la Audiencia, ha quedado probado que el día de los hechos ambos mantuvieron relaciones sexuales, pero no se ha podido demostrar que «la relación sexual fuera en contra de la voluntad de ella».
El escrito explica que a las 16:30 horas del 1 de septiembre, Jorge Luis y Luisa se hallaban en un bar situado en la calle de Clara del Rey, y poco tiempo antes de que cerrara bajaron a los lavabos de la planta inferior.
La sentencia añade que «el día mencionado, el acusado y Luisa B. se relacionaron sexualmente, sin que haya quedado probado que fuera en contra de la voluntad de ella, como tampoco el lugar y la hora, si bien no fue antes de que bajaran a los lavabos».
El fiscal solicitó durante la vista para el acusado una pena de 15 años de prisión, once de ellos por un delito de agresión sexual y los otros cuatro por uno de detención ilegal.
Sin embargo, durante la vista oral, celebrada el pasado 14 de febrero, Luisa señaló en su declaración que yo no condenaría al acusado porque «tampoco se pasó tanto el chico», y añadió que sólo lo denunció por miedo a quedar embarazada y tener la posibilidad de abortar porque «si no, igual ni lo denuncio».
La víctima manifestó entonces que se negó en todo momento a las pretensiones del acusado, pero aseguró que ya había sido violada anteriormente de forma violenta y pensó que lo mejor era no oponer resistencia.
La sentencia de la Audiencia explica ahora que el relato de Luisa respecto a que ambos salieron cogidos de la mano del pub y el acusado la llevó hasta su coche ha quedado «en duda» por el testimonio del camarero del bar.
El camarero, que declaró como testigo en la vista, explicó que vio a ambos salir del mismo «con un intervalo de dos a cinco minutos y en direcciones distintas».