Los millones relativos
Según el tamaño de cada ayuntamiento varía el volumen de las inversiones. Hay consistorios a los que gastar tres millones de pesetas les obliga a priorizar, discutir y evaluar. Otros se gastan 10 millones en una noche y con fines discutibles. Las galas y festivales sirven para que unas cuantas muchachas se ilusionen y tengan un día su foto en la Prensa. A la gala van las familias y los amigos, actúan los de siempre y se terminó el espectáculo. Cuesta creer que no haya cosas más importantes donde gastarse el dinero.
Llega la ansiada lluvia
Los agricultores de las medianías del Norte de Tenerife están de enhorabuena, la lluvia ha vuelto con fuerza, aunque se desconoce si sabe a poco o cubre las expectativas de los hombres y mujeres del campo. Las Cañadas y el Teide están nevados. Como agua de mayo, aunque estemos en febrero, han venido estas precipitaciones para los cultivos de papas y otros frutos de la tierra. Confiemos en que la Naturaleza se prodigue en mesura y no se produzcan destrozos o daños en la agricultura u otros bienes.
Resignación para los turistas
Quien haya pensado que el veranillo se iba a prolongar más de lo habitual, como en otras ocasiones, se ha equivocado, y si no, hable con los turistas que pasan sus vacaciones en Puerto de la Cruz por estas fechas. Muchos han tenido que cambiar el bañador por el paraguas y la gabardina. Algunos despistados y calurosos se han atrevido a salir en pantalón corto o ligeros de ropa, pero tal como se ha presentado el panorama han tenido que procurarse mejor atuendo para no mojarse o encharcarse, según se mire.
Y luego nos llamarán pájaros...
...De mal «agüero», pero es que a veces la lógica se impone. Todavía no sabemos si las aspirantes a reina del Carnaval de La Orotava se han mojado hoy o no. Lo más probable es que sí. No porque nos guste la idea, sino por la época del año, proclive a las lluvias y los vientos, tal y como vivimos ayer. No sabemos si el espectáculo previsto por Sergio García para la playa del Bollullo incluía tormentas tropicales, lo que sí está claro es que en las islas del Pacífico también hay días lluviosos. De sorpresa, llévense un chubasquero.