Con su habitual estilo campechano «si me quieren llamar Hugo, por favor háganlo», y verbo encendido, «una cosa es lo que piensa el burro y otra el que lo va montando», en referencia a la oposición, Chávez auguró ayer ante los medios de comunicación que «no tengo duda de que voy a ser relegitimizado» en las «megaelecciones» del próximo 28 de mayo. Relató con detalle la intentona golpista en la que participó en 1992 y rechazó que la economía haya empeorado desde su asunción del poder. «Viene cayendo desde hace veinte años, desde 1979» y parafraseó a Uslar Pietri: «En 20 años en Venezuela se evaporaron dineros equivalentes a quince planes Marshall». Enumeró los éxitos económicos de 1999 «en medio de una crisis espantosa, pues nos cayeron las siete plagas de Egipto y mil más». «La inflación bajó diez puntos, se redujeron los Ministerios de 26 a 14, el tipo de interés disminuyó veinte puntos, hay estabilidad cambiaria, el déficit fiscal si hace un año era de 7,5 ahora es de 2,5, cambiamos la estrategia petrolera y recortamos hasta 625 mil» barriles diarios, claro que fue un sacrificio necesario», aseguró. «Con nuestra política económica pagamos la deuda externa y el precio del barril de petróleo subió y lo hemos manejado sin incrementar el gasto público».